Queja por el precio de los remedios para jubilados

Hace unos días un empleado municipal entró a un bloque de concejales enfurecido por el precio de los medicamentos que había tenido que pagar su madre jubilada.

La mujer cobra alrededor de 7.000 pesos al mes y en abril tuvo pagar 1.200 pesos por los  medicamentos para la presión y otras afecciones propias de la edad. En marzo había tenido que pagar 800 pesos.
La jubilada tiene como obra social a IOMA, o sea que ni siquiera con el descuento puede ahorrar algo de dinero. 
La molestia del hijo era generada porque todos los meses, se incrementa el monto de dinero que tiene que gastar su madre en el cuidado de su salud, cuando tendría que ser un derecho.
Muchas personas tienen en la actualidad problemas para acceder a una medicación adecuada, a raíz del precio de la misma.
A esto hay que sumarle que los jubilados tienen un ingreso menor al de un sueldo mínimo que deben segmentar para afrontar otros gastos que también aumentan día a día: alimentarse y acceder a servicios básicos.
Después de desatar su bronca, el empleado municipal dijo que le ocultaría los tickets de la farmacia a su madre, para que no se diera cuenta de que había gastado más que el mes anterior.
Alguien le ofreció como solución la posibikidad de acceder a muestras gratis, de algunos comprimidos, que le daba un médico amigo.