lunes, 20 de febrero de 2017

Una de las jóvenes que denunció a los inspectores brindó su versión de los hechos

Una de las jóvenes que denunció ser agredida por inspectores municipales dio a conocer su versión de lo ocurrido en la madrugada del viernes.




Se trata de una vecina llamada Juliana, que pidió que no se divulgara su apellido. Según su relato, que compartió a través de una nota, en ningún momento, ni ella, ni los otros jóvenes cometieron alguna infracción o generaron ruidos molestos que pudieran haber motivado la presencia de los inspectores municipales, de lo que fueron acusados por su contraparte.
“El 17 de febrero, estábamos comiendo girasoles, sentados  sin circular en ‘las alas’ -un paraje ubicado en inmediaciones de la intersección del acceso Juan XXIII y ruta 7-, no en el acceso. Aparacieron dos camionetitas de los inspectores municipales, con todas las luces apagadas,  nos encerraron con dos patrullas y se bajaron agrediendo y gritando,  mientras yo preguntaba qué pasaba, qué es lo que estábamos haciendo para que entren así”.
La joven acusó a una inspectora de Tránsito, de apretarle un brazo.
“Yo conozco mis derechos -agregó-. Encendí mi vehículo y me fui y ahi fue que se me prendió del brazo y me levantó la piel como se ve en la foto”.
“Mis amigos se quedaron y mi pareja también -continuó el relato-. A uno de ellos lo tiraron de la moto agarrándolo del cuello. Al otro le pegaron en las costillas, además del maltrato verbal y amenazas diciendo que si filmaban el hecho los llevaban directo a Mercedes. Se burlaban  y le decían a mi pareja `se te fue tu amiguita´”.
“Nadie tenía escape libre -afirmó-. Andábamos con los dos cascos y los vehículos estaban parados en zona rural, nosotros nos encontrábamos comiendo girasoles. Fue indignante porque era el cumpleaños de mi pareja y para no molestar en la plaza nos fuimos ahí, porque la noche se prestaba para estar afuera. No es porque no teníamos donde estar, porque las dos parejas que estábamos ahí tenemos casa propia. Sólo disfrutábamos de la noche sin molestar a nadie”.
“Esa misma noche, cuando me fui, pedí ayuda legal y fuimos a efectuar la denuncia,  la policía nos mandó al Hospital y todo se hizo como se debía -continuó–. No hay derecho al maltrato así sea que estemos infringiendo la ley no hay derecho a lo que nos hicieron”.

(Nota de Cristian Otegui aparecida en la edición del domingo 19 de febrero de 2017 del diario De Hoy de Chacabuco)