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La muerte de Darío Vera: "Estamos viviendo una pesadilla"

La palabra de Mónica Vera, hermana del fallecido.



La hermana de Darío Vera dijo que quiere que la Justicia averigue qué es lo que pasó con su muerte.
Mónica Vera habló sobre las distintas conversaciones que tuvo con Silvina Sperani, la enfermera que dice que vio como mataban al vecino en el servicio de Terapia Intensiva del Hospital municipal, la información que le brindó la Comuna y las amenazas que sufrió.

-¿Cómo está viviendo esta situación?
-Lo que estamos viviendo es una pesadilla porque me amenazaron. Vienen y me patean la puerta y la ventana de noche. Me amenazaron dos veces con un revólver.

-¿Dónde la amenazaron?
-Yo salía de la cancha de Peña la N°12, porque juego al fútbol. En la esquina está oscuro. Salieron a mi encuentro 3 chicos de unos veinte años o más y me pusieron un revólver en la cabeza. Me dijeron que dejara de buscar cosas, que mi hermano ya estaba muerto, que sabían donde mi nena iba a la escuela. Después  me pasó cuando salí de otra cancha. O saben dónde voy o me siguen. No sé quienes son.




-¿Cuándo comenzó a sufrir estas situaciones?
-Las amenazas comenzaron hace dos meses, cuando comencé a enterarme de cosas. Yo no había hecho ninguna denuncia, porque creo que no se puede hacer una denuncia porque sí. Pero empecé a hurgar, a preguntar, a hablar con gente. Hay gente que no se quiere meter. Yo la entiendo porque son empleados municipales y trabajan en el Hospital.

-¿Usted habló con Silvina Sperani?
-A Silvina Sperani la busqué por mucho tiempo. En oportunidades yo he visto que estaba en su casa, le golpeé la puerta y nunca me abrió. De un día para el otro, ella publicó un estado en Facebook sobre el tema de Darío que yo no contesté en su momento porque antes quería averiguar lo que estaba pasando. Pero un día contesté, porque me dolió lo que vi que publicó. Escribí: ‘¿Si decís que tenés la conciencia tan sucia por qué no entregás el video que decís que tenés?’. Ella me escribió y vino a hablar conmigo a mi casa. Ella quería que yo fuera a su casa, pero yo no quise. Ella vino. Estuvimos hablando una hora y media. Me negó todo. Frente a mi cara, negó todo, que no tenía ningún video, que no sabía nada, que no vio nada. Después, se fue. Al rato, me empezó a escribir diciendo que alguien la había mandado a hablar conmigo para que me calmara, me callara, no hiciera nada, que le habían dado un puesto de trabajo a su hija para que ella se callara la boca. Yo no sé qué hay de mentira y de verdad en todo esto. Me resulta todo sospechoso. Así es como fue a buscar qué pasó con mi hermano. Ella nombra a una enfermera. Nosotros con esa señora tuvimos, no una discusión, sino un intercambio de palabras, dentro de Terapia Intensiva el día anterior al que mi hermano falleció. Ella dijo: ‘a Vera nadie lo viene a ver’. Entonces yo le respondí: ‘con todo respeto, no me puede decir que no lo venimos a ver porque, al menos yo, vengo todos los días’. Toda la vida me ocupé de mi hermano. A lo mejor la gente no lo vio, pero hay muchas personas que saben que me ocupé de mi hermano. Por más que esté muerto, voy a averiguar lo que le pasó.

-¿Cuando falleció Darío ustedes sospecharon algo?
-No, al menos yo. No sospeché nada, más allá de que quedaban dudas. Por ejemplo, un día le pregunté al médico sobre un golpe que tenía en la pierna, y me dijo que era producto de una trombosis. Pero él a la trombosis la tenía en la otra pierna. Como yo no entiendo nada de medicina, quedó lo que dijo el médico. Después la gente empezó a hablar. Si la gente habló, por algo lo hizo.

-¿Usted habló con el secretario de Gobierno Maríano Cámera?
-La noche en la que vino a hablar Silvina Sperani conmigo, ella lo llamó a Mariano Cámera y le preguntó por qué no me atendían en el Hospital. Muchas veces había querido hablar con el director del hospital y me respondían que no estaba, o que tenía que volver al otro día. Después del llamado, me atendió Mariano, con Julián Serritella (secretario de Salud), y el director del Hospital (Ignacio Gastaldi).

-Cámera reconoce que habló con familiares de Darío Vera.
-Habló sólo conmigo. Todos los que hablaron sobre el tema, sean policías o abogados, lo hicieron solamente conmigo.

-¿Y en la reunión con Cámera y Serritella qué le dijeron?
-Tenían la historia clínica. No leí nada. La pedí. Me dijeron que me la iban a dar pero primero tenían que hacer un trámite. Ya lo hice. Ellos dijeron que lo que se decía sobre la muerte de Darío era todo mentira, que en el Hospital no pasó nada, más allá de que Silvina es loca (sic), que se sabe que es problemática. Me explicaron que todo lo que ella decía era mentira. Yo ahora quiero saber si realmente es verdad o mentira.

-¿Luego de aquella charla con Silvina Sperani, ella le volvió a hablar y cambió su versión?
-Yo le mostré a Mariano las cosas que escribía Silvina en Facebook y lo que la gente le contestaba. Ella afirma hasta el día de hoy que a Darío lo mataron y que la responsable es una enfermera. No se si le creo todo, pero uno quiere saber cuál es la verdad.

-¿Tiene dudas?
-Claro. La gente dice que nadie se ocupaba de Darío. Es mentira. Yo tengo la conciencia tranquila porque me ocupé siempre de mi hermano. Yo era una de sus tutoras. Yo quiero saber qué es lo que pasó la noche en la que murió. ¿Por qué Silvina habló después de lo que pasó? Ella dijo que lo mataron apoyándole un apósito en la boca. Tiene que haber dejado alguna secuela en el cuerpo.

-¿Ante la Fiscalía se maneja con un abogado?
-Yo tengo muchos abogados amigos pero todavía no tengo ninguno que me represente. Fui a la Fiscalía el jueves y le pregunté al fiscal si había declarado Silvina Sperani. Me dijo: ‘sí, pero no puedo decirte lo que declaró’.

-¿Cree que tiene que investigarse nuevamente el cuerpo?
-Yo pedí que se haga una autopsia. Se que va a costar pero en algún momento se va a dar.

-¿Usted pidió protección ante las amenazas?
-Yo hice la denuncia. Dos veces me pasó que llamé al patrullero y nunca llegó. A veces, uno prefiere pedir ayuda a un vecino antes que al patrullero, porque no viene. Uno a veces asocia eso con todo lo que pasa, pero al mismo tiempo, no. Puede ser que el patrullera no pueda llegar, pero después me pongo a pensar ¿Por qué no? Soy una ciudadana como cualquier otra. Nunca tuve problemas con nadie. No puede ser que alguien se crea que una es problemática porque quiere saber qué es lo que pasó con el hermano.

-¿Esperará la respuesta de la Fiscalía?
-Sí. De todas formas, Darío estaba judicializado. El lunes voy a ir al juzgado de Junín. Uno ya no confía ni en la gente que está hablando de frente. El juzgado tiene que investigar.

(Entrevista de Cristian Otegui publicada en el diario De Hoy)