domingo, 5 de noviembre de 2017

"En las elecciones el odio le ganó a la razón"

Reflexión de uno de los candidatos de los últimos comicios.




El concejal saliente del Frente Renovador, Hugo Moro, consideró que en las últimas elecciones el odio le ganó a la razón. El edil massista remarcó que la población votó a Cambiemos contra Cristina Fernández, a pesar de que se ve complicada por los aumentos y los ajustes.
Moro habló de qué hará desde diciembre en adelante, y cómo ve el presente del Partido Justicialista.




-¿Qué va a hacer ahora que sabe que en diciembre termina su mandato como concejal?
-A partir del 10 de diciembre la vida y la política siguen. Hay que continuar trabajando. Uno puede tener un cargo o no, una chapa o no. Lo que no puede hacer es entregar los sueños. Nosotros tenemos el proyecto de un Chacabuco mejor. Tenemos que seguir batallando. Contamos con un 8 o 9 por ciento de votos como piso. Quizás el gran trabajo del Concejo Deliberante no me dio el tiempo necesario para el trabajo político. Ahora hay que seguir priorizando el tema territorial. Vamos a trabajar los barrios. Tenemos armado en Rawson y O´Higgins. Sabemos que nos está faltando una pata en Castilla. Hay que seguir trabajando en esa línea. Cuando uno se quiera acordar, dentro de un par de meses estamos involucrados en la campaña para la elección ejecutiva, que es más larga, y el proyecto es mucho más amplio.

-¿Piensa que el Frente Renovador va a seguir existiendo a nivel provincial?
-Sí. Lo que va a terminar definiendo el Frente Renovador son los espacios y los lugares a trabajar. Ahí va a haber un debate y es muy probable que se termine formando un gran polo filoperonista no cristinista.

-Usted siempre estuvo en la vereda de enfrente al kirchnerismo pero ese sector obtuvo muchos votos ¿Habrá una nueva puja?
-Para mí van a terminar existiendo dos grandes polos ideológicos filoperonistas o peronistas. Uno va a hacer cristinista y el otro, no cristinista. Este último va a ser encabezado por el sector de lo gobernadores peronistas, con diferentes dirigentes. Lo que sí se va a tener que dar para definir esta situación se va a tener que dar una interna, porque no hay otra herramienta. Lo peor que nos puede ocurrir es fraccionar y que haya fuerzas que vayan por afuera. A veces creo que hay que ver la grandeza de los dirigentes de todos los sectores.

-¿Cómo ve al PJ local?
-Destruido. Está atomizado, haciendo la peor elección de su historia. Lo estrellaron contra el piso. Es la misma situación que se da a nivel nacional. Van a tener que abrir el PJ a todos los sectores. Tendrá que ser la herramienta capaz de conquistar y enamorar al vecino. No es una cuestión de dirigentes, es una cuestión de la gente. El PJ tiene que dejar de ser una herramienta que es utilizada por algunos dirigentes para resolver sus cuestiones personales. Tiene que ser la herramienta de los 10.000 afiliados que tiene a nivel local.

-¿Piensa que tiene que haber renovación de autoridades?
-Tal cual. Después de la elección y los números del día domingo, hoy la conducción del PJ local tiene que replantearse muchas cuestiones, tanto en lo dirigencial como en el tema de la corrupción. No puede pretender que las mismas personas haciendo lo mismo, tengan diferentes resultados en dos años. Acá hay una cuestión que es lógica y generacional. Hay nuevos actores, gente joven que está pujando y hay que darle los espacios para que puedan crecer. Si no va a pasar lo mismo que con el socialismo. Van a estar las mismas personas durante 40 o 50 años y cuando se retiren, se va a terminar muriendo el partido. La Biblia dice que lo que no crece, decrece y muere. El PJ va a tener que abrir el debate. El peronismo tiene diferentes vertientes, inclusive, algunas antagónicas. Tendrán que evaluar la posibilidad de una interna. Acá a un sector del PJ o el cristinismo no lo dejaron participar en las últimas elecciones. Eso se tiene que terminar. La última interna que hubo a escala nacional fue Ménem - Cafiero. Eso demuestra lo floja que está discusión nacional. Hoy no hay nadie que pueda decir que tiene autoridad para definir cuál es el problema.  Hoy tenemos un problema con la dirigencia. Gran parte de ella, nacional y provincial, está muy golpeada por los resultados y no tenemos un candidato que pueda garantizar el triunfo. Vamos a tener que trabajar mucho en ese sentido.

-¿Por qué cree que el electorado se volcó a Cambiemos?
-Es la pregunta que se hace todo el mundo. Si uno mira los tarifazos y los ajustes que se hicieron, no tendría que haber recibido semejante caudal de votos. Las palabras más justas para definir la situación las dijo Felipe Solá en Tigre, cuando lo encontramos con Hugo Gargaglione para hacer la foto de la boleta. Felipe dijo que el odio le ganó a la razón. La gente salió a votar en contra de alguien, aún sabiendo que el oficialismo lo va a terminar ahogando a corto plazo. Después de las PASO, encontré a una persona que me dijo que si seguíamos así iba a tener que cerrar su negocio porque había aumentado la luz, el gas, el alquiler, pero cuando le pregunté a quién había votado me respondió a Cambiemos porque si no, ganaba Cristina. Esas cuestiones llevan a que cierto odio le gane a la razón. No puede ser que terminés acompañando a tu propio verdugo. Esta es una falencia de la oposición. No logramos capitalizar ese descontento para nuestros sectores.