lunes, 30 de octubre de 2017

Pole Sport: "No hay que tener los pies sobre la tierra para ser feliz"

Una particular disciplina deportiva.



”Estamos colgadas, dadas vuelta, con la cabeza para abajo. Duele mucho. Al principio, te vas machucando toda,  pero luego sacás figuras nuevas”.
Luciana Aberastury trata de explicar qué es el pole sport, una disciplina que tiene cierta conexión con la danza de caño, pero que se aleja de la expresión corporal para adentrarse en el terreno de la ejercitación muscular.
Luciana es una de las pocas instructoras de pole sport que hay en Chacabuco.


“Hoy es una disciplina deportiva –comenta–, pero comenzó en París, en el siglo XVIII. Era pole dance, que se hacía en los cabarets, pero también hay registros de algo parecido en China  y en la India, antes de Cristo. Lo que se está cambiando es la forma; lo que se hacía de noche, hoy se hace de día; lo que se hacía a puertas cerradas en un cabaret, hoy se hace en un gimnasio. Antes se acompañaba con alcohol, hoy es con agua o bebidas energizantes”.
“Nosotros hacemos pole sport –aclara–. Hace unos años se reunieron las asociaciones internacionales vinculadas a esta práctica y la transformaron en un deporte. El pole dance también es una disciplina, al igual que el exotic, que es más un baile sensual, que juega con el erotismo. Pero esto es un deporte en el que se usa mucho la fuerza, la flexibilidad y la acrobacia”.
“Tuve una profesora rusa que me enseñó pole –explica–. Era todo acrobacia y cero baile de cabaret, no era caño. Luego tuve una profesora de Buenos Aires, que hacía exotic, con danza sensual o erótica. No tenía mucha acrobacia, tenía mucho baile, piso, algunos agarres”.
“El pole sport representa un entrenamiento intenso, que implica una entrada en calor de media hora y otra media hora de elongación. Recién ahí se puede empezar a hacer figuras en el tubo”.

–¿Se requiere alguna preparación previa?
–Aunque no se la tenga, se aprende. Tiene una técnica, como todos los deportes, o actividades que sean de fitness o danza. Con técnica agarrás fuerza y elongación. Hay chicas que no tenían flexibilidad o fuerza y es increíble cómo se van superando. Como siempre digo, no hay que tener los pies sobre la tierra para ser feliz. La práctica es tan intensa que cuando empezás, no te podés colgar más de tres o cuatro veces, porque después te morís con el dolor muscular. Cuando la gente empieza a hacer pole sport, descubre músculos en su cuerpo que no conocía, porque no los utiliza. Un ejemplo son los músculos que están en la parte posterior de la rodilla, la pata de ganso. Es uno de los principales agarres que se tiene en el pole sport.

–¿Alcanza con un caño para dar una clase a muchas personas?
–Un pole puede ser utilizado hasta por diez personas al mismo tiempo, porque mientras uno está colgado, haciendo acrobacias, los otros están haciendo flexiones, elongando. No hay una persona que resista una hora de pole haciendo acrobacias, porque el cuerpo no da. Yo hice todas las actividades, porque doy fitness desde hace 22 años, ninguna es tan completa como el pole sport. Supera hasta a la natación, tiene todo. El cuerpo responde de otra forma, se siente el cuerpo de otra forma. Si tenés problemas para dormir, después de hacer pole, descansás. Si bien todos los deportes hacen bien para vivir, el pole es mágico. Cuesta aprenderlo, pero si después del primer mes te bancás el dolor, te enamorás de este deporte. Es una disciplina apasionante”.


(Nota de Cristian Otegui publicada en la edición del 29 de octubre de 2017 del Diario De Hoy de Chacabuco)