martes, 24 de octubre de 2017

"Parece que vivimos en un mundo sin lugar para los otros"

Muestra de fotos sobre una masacre y su relación con el presente.

En la fotogalería Meridiano 0º del Teatro Italiano, el sábado se inauguró la muestra “No entregar Carhué al Huinca”, de Raúl Eduardo Stolkiner. Se trata de un trabajo que fue elaborado en 1996 y traza un paralelo con las fotos que tomó en 1879 Antonio Pozzo, durante la Campaña del Desierto que emprendió Julio Argentino Roca.
Hace 21 años hizo el mismo recorrido y tomó imágenes de los mismos paisajes.
Stolkiner, a quien le gusta que lo llamen RES, consideró que a pesar del paso del tiempo, la muestra sigue manteniéndose vigente.



“El tema de fondo podría tomarse como que es el de los pueblos originarios –explicó–. En realidad es el respeto o no respeto a la diversidad y al otro. El otro entendido como alguien que no es exactamente igual a uno. Me parece que hoy, en un mundo que parece regirse por la mismidad de lo mismo, no hay lugar para los otros. Si hay alguien que es distinto, se lo trata de ocultar o hacer como que no existe”
“Vuelve a tener vigencia este trabajo hasta en este contexto. Lo hice a mediados de los 90, cuando parecía que la historia estaba definitivamente clausurada, enterrada, y que parecía que íbamos a ser homogéneos. Parecería que hoy se diera el eterno retorno, con algunas cosas”.
“Creo que no se vuelve al mismo lugar –siguió–. Se plantean semejanzas. No creo que los liberales del siglo XIX sean idénticos a los neoliberales actuales, aunque  a veces se repitan los apellidos. No son idénticos, pero hay unas semejanzas marcadas. La forma de esta versión desplazada de la historia más que como farsa, se reitera como tragedia para mucha gente. Por eso creo que este trabajo tiene vigencia, parece que hubiera sido hecho ahora. Yo lo hice, pero es algo que me atraviesa, que está en el aire”.
“Es algo que estamos respirando y que se hace mucha fuerza en tratar de rescatar al otro, de reconocerlo y respetarlo –agregó–. Gracias a los sentimientos hegemónicos no logramos el impulso necesario para que haya un respeto efectivo”.

La grieta. El fotógrafo reflexionó sobre una de las más tradicionales dicotomías de la historia argentina. Se trata de la dicotomía civilización o barbarie, que Domingo Faustino Sarmiento volcó a las páginas de “Facundo”.
“José Martí plantea que el dilema no es civilización y barbarie de la que habla Sarmiento –dijo–, pide hablar de naturaleza o falsa eurición. Se está refiriendo a una erudición que habla desde un punto de vista eurocéntrico, habla de unas universidades que en el siglo XIX producen pensadores, dirigentes para los países latinoamericanos que están pensando en otros contextos y son totalmente ignorantes de lo que está ocurriendo acá”.
“Cuando habla de naturaleza, usa un concepto muy amplio, donde se refiere a un hombre integrado en un medio”, agregó.
“El dilema entre civilización o barbarie, que según Jorge Luis Borges sobrevive hasta el día de hoy, porque después de los indios han estado los trabajadores, es falso. Habría que desplazarlo y verlo desde otro lugar”.
“Lo que me interesaría rescatar es si nos podemos o no ponernos de acuerdo, en que el otro, así cuestione nuestras convicciones, tiene tanto derecho a existir, a vivir y a desarrollar sus potencialidades, que uno mismo”, finalizó.