sábado, 1 de julio de 2017

Nota pedida: A 121 años de muerte de Leandro N. Alem


(Nota pedida) Leandro N. Alem, Abogado, fogoso orador, defensor de las instituciones  de la república. Puso fin a su vida el 1º de julio de 1896, Tenía 54 años. Alem comienza diciendo en su Testamento Político: “He terminado mi carrera, he concluido mi misión. Para vivir estéril, inútil y deprimido, es preferible morir.“ “Sí, que se rompa, pero que no se doble“. «He luchado de una manera indecible en estos últimos tiempos, pero  mi fuerzas tal vez agotadas ya, han sido incapaces para detener la montaña y la montaña me aplastó“.
El padre de Alem y Cuitiño fueron fusilados en la plaza de la Concepción y colgados a la horca.
El hijo, presenté, se desmayó , tenía once años. Le hizo sentir su tara con dureza, poniendo en su alma semilla de rebelión. Su niñez, sin Navidad, quedó desamparada. El muchacho vendía dulces hechos por la madre; juró pagar el alquiler con su trabajo, y lo hizo, Enseñaba y aprendía. Hizo versos; su poesía “Sombras“ es un resumen fuerte de su combate y su destino, presagio de su testamento. Herido en el Paraguay, fue después diplomático en Río y Asunción, defensor de pobres y diputado. Caudillo de la turbulenta república de Balvanera, líder de la juventud Autonomista. Enemigo de la conciliación y fundador con Del Valle del brillante y efímero Partido Republicano, estuvo con Tejedor y contra Avellaneda, quedando él solo 1882 con la bandera del autonomismo.
Entonces se retiró a su estudio. Lo sacaron de su estudio en 1889. Organizó el Mitin del 1º de setiembre de l889, tal fue la protesta del mitin, de allí salió aclamada la Comisión Directiva de la Unión Cívica de la Juventud. Que tomó a su cargo la organización política del país, para salvarlo del abismo en que lo habían hundido los gobiernos de Roca y Juárez Celman.  En el Mitin del 13 de abril de 1890 para continuar con los trabajos políticos, en el Frontón Buenos Aires. Hablaron el Gral B. Mitre, Francisco  A. Barroeta- Veña, Leandro N. Alem, Aristóbulo del Valle, José M. Estrada y Pedro Goyena.
La Revolución de l890 provocó la renuncia del Presidente Miguel Juárez Celman. Empero fracasó. Del mismo modo, fracasó la Revolución de 1893, cuando se cuestionó la legitimidad del Gobierno del Dr. Luis Sáenz Peña. Si ganaba la revolución, El Dr. Leandro N. Alem iba a ser el Presidente Provisional de la Nación, pero fue  arrestado.

Firma: José Píriz