Encuesta indicaría que hay pobreza y marginalidad

De acuerdo a los primeros datos de una encuesta que se está procesando actualmente, en Chacabuco seis de cada diez personas tienen problemas de empleo. El trabajo, que está en proceso de elaboración, es una idea de Fabián Sánchez, quien encabeza el partido Nueva Dirigencia en Chacabuco.


Sánchez habló de que en los barrios de la ciudad se observa mucha marginalidad y se percibe cierto hartazgo por parte de los vecinos ante la falta de solución de sus problemas.

“Hace dos años hicimos una encuesta sobre el estado sanitario en el que estaba la ciudad -comentó Sánchez-. Esa encuesta arrojó una cantidad de resultados alarmantes. Uno de ellos disparó la necesidad de este nuevo relevamiento. El 60 por ciento de los encuestados no tenía obra social, lo que quería decir que no tenía trabajo fijo o formal, o que estaba desocupado. El trabajo en los barrios nos permitió profundizar en esta nueva encuesta que tiene que ver con trabajo, producción y desarrollo. Lo que buscamos es tener mucho más claro cómo era la aplicación de la energía en el trabajo en la ciudad y cómo generar nuevas fuentes de empleo. También queríamos conocer el nivel educativo de los habitantes y su proyección, es decir, lo que la gente quiere seguir estudiando; además de las posibilidades de movilidad laboral en el lugar.

-¿Qué puede decir de los primeros resultados que han visto durante la carga de datos?
-Hasta ahora, si bien no tenemos un número definitivo, ya se empieza a perfilar que se confirmaría la existencia del 60 por ciento que salió en la anterior encuesta. Son personas que están en la informalidad o desempleados. Es muy probable que se amplíe. El programa informático nos permite ver en un gráfico la tendencia de los datos que vamos cargando. Y la tendencia va hacia ese lado. Cuando terminemos de cargar todas las encuestas, es posible que el porcentaje sea mayor, pero no menor, seguro. A esto lo vamos a publicar. Vamos a elaborar un documento que podamos entregar a las autoridades municipales, provinciales y nacionales, además de periodistas. Queremos desmitificar eso de que Chacabuco es rico. Cuando uno habla con gente que no conoce Chacabuco, dice que aquí hay mucha plata. Sí, hay mucha plata entre los dueños de campos, en la producción que es muy rica, pero el interior de Chacabuco, es pobre. Esto genera otros problemas colaterales muy serios. Por ejemplo, no tenemos un servicio de salud más completo. Todos sabemos que en Argentina, el sistema de salud es mixto. Es público y privado, a partir de servicios de salud prepagos, pero también con una ancha franja de obras sociales sindicales. Si esa ancha franja está ausente, no hay clientes para las clínicas privadas. Por eso, la clínica que tenemos no es completa y no tiene todos los servicios que tendría que tener, y el hospital está sobrecargado porque tiene que hacerse cargo de, prácticamente, las tres franjas. Entonces, no hay hospital que dé abasto, y no hay gobierno nacional, provincial o municipal que lo pueda resolver, porque el sistema nacional no está preparado para eso. Entendemos que ningún problema se puede solucionar si no se lo identifica. Con esta encuesta, esto va a dejar de ser una opinión. Va a dejar de ser lo que piensa Sánchez. Hay número concretos. Estaría bueno generar un perfil productivo de la zona, con lo que hay. Con esta encuesta podemos identificar lo que tenemos y, con eso, generar una propuesta para que la gente pueda empezar a tener trabajo genuino. Desde hace unos años venimos trabajando con un plan de desarrollo porcino. Hace poco, se empezó a regularizar la situación de un frigorífico de cerdos. Si esto se concreta y se consigue tener un frigorífico legal en Chacabuco, tenemos que empezar a trabajar con los productores, para que regularicen su situación, haya mayor sanidad, y mejores precios. La diferencia entre un capón en blanco y otro en negro, es de más del 30 por ciento.

-¿Habría que buscar las posibilidades que hay al alcance de Chacabuco?
-Claro, el del sector porcino es un ejemplo, porque los cerdos y los productores están. Hay que regularizarlos. El Estado puede colaborar bastante con eso.

-¿Observaron marginalidad en las recorridas por los barrios?
-Vimos mucha marginalidad; mucha gente que no tiene horizonte. Esto es lo grave. Cuando la gente ya no se queja, en muchos casos, es porque está empezando a bajar los brazos. Se empieza a notar que la gente se queja cada vez menos. ¿Eso quiere decir que está mejorando? No, se están hartando. Se encuentra a personas que no se quejan porque se les solucionan los problemas, y las que no se quejan porque dicen: ‘¿Para qué?’ Es otro trabajo más quejarse. Ven que el horizonte ya está empezando a cerrarse y no se queja por eso. Es grave cuando el pueblo empieza a perder la esperanza.

(Entrevista de Cristian Otegui publicada en el diario De Hoy el 6 de marzo de 2017)