Paro contra la violencia de género


(Nota pedida) ¡Desmantelamiento ya de las redes de trata y explotación sexual!
La trata de mujeres es el tercer negocio del mundo, luego de las armas y las drogas. Somos vendidas, traficadas, exportadas, secuestradas, convencidas, llevadas de aquí para allá. En una casilla en la ruta o en una vidriera lujosa de Holanda, somos expuestas a que un tipo, porque paga, tenga derecho a hacer lo que quiera con nuestro cuerpo.



Una mujer en situación de explotación sexual no conoce el placer, es completamente ajena a su sexualidad. Su sexualidad no le pertenece: es del fiolo y del “cliente”, de los que son dueños de su cuerpo o lo alquilan por un rato. Esa es la barbarie en la que caen millones de mujeres. Arrastradas por la pobreza, la imposibilidad de estudiar, de trabajar. La falta de perspectivas las lleva a la esclavitud y la esclavitud es la miseria social, económica y personal más absoluta.
¿Y qué hace el gobierno a este respecto?: absuelve a los imputados de la causa de Marita Verón. El Estado es el primer proxeneta, porque garantiza el traslado y secuestro de las mujeres con la Gendarmería. Porque es la Policía la que “le cobra la parada” a la mujer prostituida en una esquina. Porque son sus funcionarios los mafiosos que regentean los prostíbulos. Pero sobre todo, es el responsable de sumir a las mujeres en la pobreza, de no ofrecerles educación, salud, vivienda y trabajo. Es el responsable de no garantizar un futuro para las mujeres, travestis y trans y de que se vean arrastradas a la explotación sexual. Y es el responsable de que si alguna logra salir de la prostitución, carezca de herramientas para no volver a caer en una red de trata.
Alika Kinan, con la fuerza del movimiento de mujeres, fue la primera mujer en nuestro país en ser querellante en una causa judicial contra sus tratantes y proxenetas y contra el Estado que los ampara. Aunque sigue peleando para que se cumplan todas los puntos que estipula la ley de trata, ha triunfado: ha encarcelado a los responsables y ha arrancado al Estado una indemnización para poder sobrevivir. Alika es un ejemplo, una de esas mujeres que salen de su situación de víctima para convertirse en luchadora.

El 8 de Marzo paramos y marchamos para exigir el desmantelamiento de las redes de trata y explotación sexual. Paramos para que sean los proxenetas los que tengamos miedo, no las mujeres. Paramos para que todas las mujeres, travestis y trans sean dueñas de su cuerpo y sexualidad y para que tengan plenos derechos humanos, sociales y políticos.

Firma: Las Rojas, Nuevo MAS Chacabuco