lunes, 20 de febrero de 2017

Cada vez más personas de la tercera edad se contagian de HIV

Así lo dio a conocer el responsable del área de Infectología del Hospital Interzonal de Agudos de Junín, Fabián Rodríguez.




El profesional médico fue entrevistado por el diario La Verdad de Junín. Habló de la extensión de la vida sexual. Se trata de una realidad que se vive en todo el país.
A continuación, el texto completo del artículo:

El doctor Fabián Rodríguez, jefe de Infectología del Hospital Interzonal General de Agudos Félix Abraham Piñeyro de nuestra ciudad, señaló a La Verdad que en el último tiempo se incrementó el número de pacientes de tercera edad con VIH.
El profesional de la medicina, a su vez, explicó que una de las principales causas de esta realidad tiene que ver con la prolongación de la vida sexual en las personas.
En tanto, aclaró que la situación atraviesa a personas de todas las clases sociales.

 Conciencia de la salud. “Las infecciones de transmisión sexual son muy prevalentes, están en vertiginoso ascenso y son complejas de tratar. El VIH, en tanto, sigue siendo la enfermedad más prevalente en las problemáticas mundiales en el tema de objetivos. Los tres ejes de la salud pública mundial son la malaria, la tuberculosis y el VIH”, explicó el facultativo.
Además, advirtió que “se ven muchísimos avances en la terapéutica, pero no tanto en lo que es el diagnóstico precoz, se necesita mucha más conciencia de la salud en general para ofertar al paciente el diagnóstico. En cada consulta médica tiene que haber una oferta, sin importar la edad del paciente y sin interpretar lo que antes se llamaban grupos de riesgo. Hay que empezar a pedir al 100 por ciento de los pacientes que consultan este análisis. No hay que tener juicios a priori”.
La estrategia universal instalada hace un par de años se basa en testear rápido y tratar inmediatamente.
“Ya no se utiliza más la estrategia de a uno lo trato y al otro no de acuerdo al estado inmune, sino que se trata al 100 por ciento de los pacientes”, detalló Rodríguez.

La enfermedad no para. Seguidamente, el entrevistado dejó en claro que “más allá de los picos de incidencia y prevalencia, la enfermedad no para. Eso puedo decirlo tanto desde el trabajo en el ámbito público como desde el que hago en el ámbito privado. Es una enfermedad que se viene viendo ininterrumpidamente. Cuando una habla de SIDA enfermedad, quiere decir que el virus desarrolló complicaciones, propias del virus y propias de las infecciones oportunistas que van a consecuencia de la inmunodepresión que tiene el paciente”.

Grupos diversos. “Hoy uno puede pensar que una persona de la tercera edad puede tener la enfermedad. Las ofertas del diagnóstico tienen que ser a la población en general sin distinguir grupos etarios, con mucho énfasis también en las embarazadas, en los tres trimestres se debe tener una determinación”, reveló el especialista.
Acerca de los adultos mayores, subrayó: “Hoy la sexualidad se ha prolongado mucho y el VIH-SIDA se ve en la tercera edad, con el agravante de que cuando una persona envejece tiene menor capacidad de defensa a las enfermedades por un desgaste propio del sistema inmune. Es decir, existe menor capacidad de defensa, por lo que las apariciones que trae consigo el VIH inciden de modo negativo en el paciente. En los últimos años este incremento de casos en la tercera edad se vine viendo. Aunque la prevalencia tiene que ver con los grupos de jóvenes, hoy no sorprende ver a personas de 70 años con VIH”.

A tener en cuenta. Rodríguez, en la continuidad de la entrevista con La Verdad, realzó la importancia de los métodos de barrera a la hora de prevenir las enfermedades de transmisión sexual.
“La vía oral es una vía efectiva de contagio. El método de barrera se recomienda en este caso también. Y en cuanto a los elementos de aseo personal y utensillos (afeitadoras, cepillos de dientes, etcétera), se recomienda que sean de uso individual, los riesgos están no solo por el VIH sino también por las hepatitis que tienen altísima transmisión por estos elementos. Cuando uno utiliza esos mecanismos de precaución está evitando la hepatitis que tiene altísima transmisión”, pormenorizó.

Epidemia horizontalizada. La problemática atraviesa todos los segmentos sociales y tiene que ver con cuestiones no ajenas a la vida cotidiana del conjunto de la población.
“A veces uno tiende a pensar que la vulnerabilidad de los grupos de menor acceso a la educación puede tener un poquito más de dificultades, pero la epidemia se ha horizontalizado bastante. Siempre que uno pueda tener más acceso a la salud sexual y reproductiva va a tener más recursos para defenderse”, consideró el Jefe de Infectología del HIGA Junín.