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Contaminación del Salado: reconocen que la planta depuradora de Junín es una "bomba de tiempo"

Luego de que hace unos meses un funcionario de la nueva administración municipal de Junín reconociera que la planta depuradora de esa ciudad no funcionaba correctamente, volvieron a aparecer las versiones que indican que se está contaminando el río Salado en dirección a Chacabuco. Ahora, otro miembro de la administración de Pablo Petrecca, habla de los estudios que se están haciendo para determinar si el equipamiento se puede recuperar.




El diario La Verdad de Junín publicó una nota redactada a partir de una entrevista con Guido Covini, director de Obras Sanitarias Municipales, en la que se habla de la situación de la planta depuradora de la vecina ciudad.

Este es el texto completo:

La nueva planta depuradora entró en funcionamiento el 10 de octubre de 1997, paralizándose la planta vieja en forma definitiva. La planta antigua, que había funcionado hasta 1985, había sido construida por Obras Sanitarias de la Nación. Desde ese año quedó fuera de servicio hasta 1990, cuando se reparó parcialmente y continuó su servicio hasta 1997.
Días pasados, el intendente  Pablo Petrecca había indicado que “estamos evaluando el estado de la planta y planificando obras con una visión a largo plazo”. Petrecca recorrió la planta depuradora de líquidos cloacales, con el fin de evaluar su operatividad y analizar junto a los especialistas los avances que se están teniendo en el diagnóstico de su estado y en la planificación de obras para la optimización de su funcionamiento. Estiman que para abril, el diagnóstico estará terminado.

¿Funciona o no? El ingeniero Guido Covini, director de Obras Sanitarias Municipales, dijo a La Verdad cuando asumió que “la planta depuradora de Junín está funcionando, tiene vida útil, opera bien todavía, pero lo que necesitamos una obra nueva porque la ciudad creció mucho. Se necesita un replanteo de la situación por este motivo, por lo que se debe hacer un módulo nuevo por lo menos. Estamos realizando todos los trabajos con gente de La Plata, para obtener los diagnósticos y al pliego para ampliarla a la plata y poder dar 30 años de servicios”.
En cambio, allá por el mes de septiembre del año pasado, desde Obras Públicas se había expresado que la planta depuradora de líquidos cloacales, ubicada en cercanías a la Laguna El Carpincho, no funcionaba. Los residuos de los juninenses se arrojan sin tratamiento al río Salado, con el consecuente daño ambiental que esto ocasiona.

Nuevos trabajos. Ante esto, La Verdad volvió a consultar al director de Obras Sanitarias Municipales, quién explicó que “nosotros estamos haciendo un trabajo de diagnóstico y a lo que me refiero, cuando digo que la planta funciona, es que todos los componentes electromecánicos están en funcionamiento, es decir que pueden operar. Hay varias unidades dentro de una planta depuradora y todas funcionan. Lo que yo hice referencia es que la parte electromecánica, es decir el lecho percolador, que son una especie de ollas que giran, están en funcionamiento. Todas operan, pero no son eficientes con el crecimiento que estamos proyectando. Es una planta que quedó obsoleta”.
“Desde Obras Públicas se hizo referencia a que hay unidades que no funcionan, que son necesarias, pero no andan desde el inicio, estuvieron mal planteadas desde la construcción. El objetivo de una planta depuradora es separar los barros del líquido y estos barros deben tratarse. Van a una unidad que tiene piedras de distintos diámetros, que funciona de filtro, y estas son una de las unidades que no tiene el mantenimiento adecuado. El barro se ha secado y deja de funcionar como filtro. La estructura está calculada para contener un peso determinado, no para el barro seco más las piedras y es ahí cuando deja de funcionar. Hubo que hacer unos zunchos de hierro para poder mantener la unidad contenida”, expresó.

Evaluación. Consultado acerca de cómo se encontró la planta depuradora cuando asume la gestión Petrecca, Covini dijo que “la planta está muy bien hecha desde el proyecto, pero tuvo años de no mantenimiento, de falta de inversión. Con los recursos que hubo se fue haciendo todo lo posible para seguir operándola pero nos encontramos con una bomba de tiempo, en el sentido de que tiene muchas unidades obsoletas. Sí se están haciendo tratamiento de los líquidos y ahora estamos haciendo un diagnóstico para ver cuánto de este tratamiento se le está haciendo, para así poder proyectar la nueva planta o bien una refacción. Funcionar funciona, ahora hay que ver dentro de que parámetros”.
El ingeniero luego agregó que “lo que se está haciendo es un diagnóstico de cada una de las unidades: un análisis físico-químico, un estudio de estructura y un análisis electromecánico, para ver cómo está funcionando. De ahí va a salir la situación de la planta y se va a analizar la manera de rehabilitarla o de ir por una nueva. Se está planificando la ciudad en base a su crecimiento y se está pensando en treinta años”.
“Acá también nos encontramos con otro problema y es que muchos han conectado los pluviales a la cloaca y viene mucho más líquido para tratar del que realmente está calculado. Más allá de todo esto, el objetivo es saber cuánto cuesta la refacción de la planta agregando un módulo, o agregar dos módulos y desafectarla”, contó.

Residuos. Consultado sobre sí se tirar los residuos al Río Salado, informó que “hay todo un proceso, hay dos digestores, está el lecho percolador y un tornillo, que funciona con unas bombas para airearlo. Lo que no opera, se realiza en otra unidad. Sí estamos haciendo la entrada y salida de cada unidad, es decir ver el índice de materia orgánica que entra y que sale. Este diagnóstico que se está haciendo lleva un trabajo de unos noventa días, suponemos que para mediados de abril ya tiene que estar terminado”.

El funcionamiento de la planta depuradora de Junín es clave para saber cómo está el estado de las aguas río abajo del Salado. Chacabuco, y otros municipios podrían haber sufrido durante años la contaminación a partir de líquidos cloacales juninses.